{"id":270,"date":"2023-08-28T16:51:59","date_gmt":"2023-08-28T15:51:59","guid":{"rendered":"https:\/\/www.juanj.com\/blog\/?p=270"},"modified":"2023-11-13T09:28:19","modified_gmt":"2023-11-13T08:28:19","slug":"el-futuro-de-un-pueblo-destinado-a-la-basura-iii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/juanj.com\/blog\/el-futuro-de-un-pueblo-destinado-a-la-basura-iii\/","title":{"rendered":"El futuro de un pueblo destinado a la basura (III)"},"content":{"rendered":"\n<p>Alba y yo nos despedimos de nuestros padres con un abrazo y una sonrisa. Les dijimos que \u00edbamos a dar un paseo por la ciudad, que volver\u00edamos pronto. No les dijimos que ten\u00edamos un plan para escapar de Masquefa, que no sab\u00edamos si volver\u00edamos a verlos. No quer\u00edamos preocuparlos ni hacerlos sufrir. Sab\u00edamos que ellos estaban orgullosos de nuestro trabajo, que cre\u00edan que era lo mejor para nosotros y para la humanidad. Pero tambi\u00e9n sab\u00edamos que no compart\u00edan nuestro sue\u00f1o, que no entend\u00edan nuestra necesidad de ver el mundo con otros ojos.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos dirigimos al punto ciego del muro, donde nos esperaba un miembro de \u201cLos Rebeldes\u201d. Era un hombre joven, de unos veinte a\u00f1os, con el pelo rubio y los ojos azules. Llevaba una chaqueta de cuero negra y unos vaqueros rotos. Ten\u00eda una cicatriz en la mejilla izquierda y un tatuaje en el brazo derecho. Se llamaba Leo y era el l\u00edder del grupo clandestino.<\/p>\n\n\n\n<p>Leo nos salud\u00f3 con una sonrisa y nos entreg\u00f3 una motocicleta el\u00e9ctrica. Era una m\u00e1quina vieja y oxidada, pero funcionaba bien. Leo nos dijo que la hab\u00eda conseguido de un dep\u00f3sito de chatarra, que la hab\u00eda arreglado \u00e9l mismo. Nos dio unas gafas de sol, unos guantes y unos cascos. Nos dijo que nos los pusi\u00e9ramos, que nos proteger\u00edan del sol, del viento y del ruido.<\/p>\n\n\n\n<p>Leo nos dio un mapa antiguo, donde hab\u00eda marcado las rutas posibles hacia otras ciudades. Nos dijo que la ciudad m\u00e1s cercana era Igualada, que estaba a unos cincuenta kil\u00f3metros de Masquefa. Nos dijo que all\u00ed podr\u00edamos encontrar m\u00e1s informaci\u00f3n sobre el mundo exterior, que podr\u00edamos contactar con otros rebeldes. Nos advirti\u00f3 que el camino era peligroso, que hab\u00eda muchos obst\u00e1culos y enemigos. Nos dijo que tuvi\u00e9ramos cuidado, que fu\u00e9ramos r\u00e1pidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Leo nos dese\u00f3 suerte y nos dio un abrazo. Nos dijo que \u00e9ramos valientes, que \u00e9ramos especiales. Nos dijo que \u00e9l tambi\u00e9n ten\u00eda un sue\u00f1o, que quer\u00eda cambiar el mundo. Nos dijo que nos esperaba en Barcelona, donde se encontraba el gobierno central y el centro de investigaci\u00f3n cient\u00edfica. Nos dijo que all\u00ed podr\u00edamos encontrar respuestas y soluciones al problema de la basura.<\/p>\n\n\n\n<p>Alba y yo subimos a la motocicleta y arrancamos el motor. Sentimos una descarga de adrenalina y emoci\u00f3n. Est\u00e1bamos a punto de empezar nuestra aventura, de ver el mundo con otros ojos. Miramos al muro, donde los drones y las c\u00e1maras vigilaban todo lo que ocurr\u00eda en la ciudad. Esperamos a que hubiera un momento de distracci\u00f3n, a que hubiera una brecha en la seguridad.<\/p>\n\n\n\n<p>Y entonces, aceleramos a fondo y salimos disparados hacia el muro.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-css-opacity\"\/>\n\n\n\n<p>El viaje hacia Igualada fue una experiencia inolvidable. Vimos cosas que nunca hab\u00edamos visto antes, cosas que nos sorprendieron y nos asustaron. Vimos c\u00f3mo la basura se extend\u00eda por todas partes, c\u00f3mo cubr\u00eda los campos, los bosques, los r\u00edos, los lagos. Vimos c\u00f3mo la basura se mezclaba con los animales, las plantas, las rocas, el agua. Vimos c\u00f3mo la basura se transformaba en formas extra\u00f1as y monstruosas, c\u00f3mo emit\u00eda sonidos y olores desagradables.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero tambi\u00e9n vimos cosas que nos maravillaron y nos emocionaron. Vimos c\u00f3mo el sol se pon\u00eda en el horizonte, c\u00f3mo te\u00f1\u00eda el cielo de colores rojos y naranjas. Vimos c\u00f3mo las estrellas brillaban en la noche, c\u00f3mo formaban constelaciones y figuras imaginarias. Vimos c\u00f3mo la luna se reflejaba en el agua, c\u00f3mo creaba un camino de luz plateada.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n vimos c\u00f3mo la vida se abr\u00eda paso entre la basura, c\u00f3mo resist\u00eda y se adaptaba a las condiciones adversas. Vimos c\u00f3mo algunas flores crec\u00edan entre los desperdicios org\u00e1nicos, c\u00f3mo desprend\u00edan un aroma dulce y delicado. Vimos c\u00f3mo algunos p\u00e1jaros volaban entre los restos met\u00e1licos, c\u00f3mo cantaban con alegr\u00eda y armon\u00eda. Vimos c\u00f3mo algunos insectos se alimentaban de los residuos electr\u00f3nicos, c\u00f3mo generaban electricidad y comunicaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Alba y yo nos sent\u00edamos como si estuvi\u00e9ramos en otro mundo, como si fu\u00e9ramos los primeros exploradores de una tierra desconocida. Nos sent\u00edamos libres y felices, como si nada pudiera detenernos. Nos habl\u00e1bamos de todo lo que ve\u00edamos, de lo que pens\u00e1bamos y sent\u00edamos. Nos re\u00edamos y nos abraz\u00e1bamos, como si fu\u00e9ramos los mejores amigos del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero tambi\u00e9n nos enfrentamos a varios obst\u00e1culos en el camino, que pusieron a prueba nuestra valent\u00eda y nuestra habilidad. Tuvimos que cruzar un r\u00edo contaminado, que estaba lleno de sustancias t\u00f3xicas y corrosivas. Tuvimos que esquivar una tormenta el\u00e9ctrica, que lanzaba rayos y truenos por todas partes. Tuvimos que evitar una patrulla de seguridad, que nos persegu\u00eda con armas y veh\u00edculos.<\/p>\n\n\n\n<p>Alba y yo nos apoyamos el uno al otro, nos ayudamos a superar las dificultades. Usamos nuestra inteligencia y nuestra creatividad, para encontrar soluciones y alternativas. Usamos nuestra motocicleta y nuestras herramientas, para sortear los peligros y los enemigos. Usamos nuestra determinaci\u00f3n y nuestro sue\u00f1o, para seguir adelante y no rendirnos.<\/p>\n\n\n\n<p>Al final, llegamos a Igualada, donde esper\u00e1bamos encontrar m\u00e1s informaci\u00f3n sobre el mundo exterior, donde esper\u00e1bamos contactar con otros rebeldes. Pero lo que encontramos fue algo muy diferente a lo que imagin\u00e1bamos.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-css-opacity\"\/>\n\n\n\n<p>Igualada era una ciudad en ruinas y abandonada. No hab\u00eda nadie en las calles, ni en las casas, ni en los edificios. Todo estaba destruido y sucio, como si hubiera pasado una guerra o una cat\u00e1strofe. Todo estaba silencioso y oscuro, como si hubiera muerto la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Alba y yo nos bajamos de la motocicleta y entramos en la ciudad con cautela. Buscamos alg\u00fan signo de vida humana, alg\u00fan indicio de actividad rebelde. Pero no encontramos nada, solo vac\u00edo y desolaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos preguntamos qu\u00e9 hab\u00eda pasado en Igualada, por qu\u00e9 estaba as\u00ed. Nos preguntamos si habr\u00eda alguna esperanza para esta ciudad, si habr\u00eda alguna forma de recuperarla. Nos preguntamos si habr\u00eda otras ciudades como esta, si habr\u00eda alg\u00fan lugar donde la humanidad pudiera vivir en paz.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras camin\u00e1bamos por la ciudad, vimos una iglesia que estaba medio derrumbada. Decidimos entrar a ver si hab\u00eda algo interesante o \u00fatil. Entramos por una puerta lateral que estaba abierta y nos encontramos con un interior sombr\u00edo y polvoriento. Hab\u00eda bancos rotos, velas apagadas, im\u00e1genes descoloridas.<\/p>\n\n\n\n<p>En el altar, hab\u00eda una figura de madera que representaba a una mujer con un ni\u00f1o en brazos. Era la Virgen Mar\u00eda con el ni\u00f1o Jes\u00fas. La figura estaba cubierta de polvo y telara\u00f1as, pero a\u00fan conservaba una expresi\u00f3n de bondad y ternura.<\/p>\n\n\n\n<p>Alba se acerc\u00f3 al altar y se arrodill\u00f3 frente a la figura. Alba era creyente, le gustaba rezar y hablar con Dios. Alba le pidi\u00f3 a la Virgen que nos protegiera, que nos guiara, que nos ayudara a cumplir nuestro sue\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo me qued\u00e9 atr\u00e1s, mirando a Alba con respeto y admiraci\u00f3n. Yo no era creyente, no me gustaba rezar ni hablar con Dios. Yo no le ped\u00ed nada a la Virgen, solo le di las gracias por estar ah\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras Alba rezaba y yo observaba, escuchamos un ruido detr\u00e1s de nosotros. Era el sonido de unos pasos que se acercaban lentamente. Nos dimos la vuelta y vimos a una anciana que sal\u00eda de una puerta trasera. Era una mujer peque\u00f1a y delgada, con el pelo blanco y los ojos verdes. Llevaba un vestido negro y un chal gris. Ten\u00eda un bast\u00f3n en la mano derecha y una bolsa en la izquierda.<\/p>\n\n\n\n<p>La anciana nos pregunt\u00f3 qui\u00e9nes \u00e9ramos y qu\u00e9 hac\u00edamos all\u00ed. Le dijimos que \u00e9ramos viajeros, que ven\u00edamos de Masquefa, que quer\u00edamos ver el mundo. La anciana nos escuch\u00f3 con atenci\u00f3n y asombro. Nos dijo que hac\u00eda mucho tiempo que no ve\u00eda a nadie nuevo en la ciudad, que todos se hab\u00edan ido o muerto. Nos dijo que ella era la \u00fanica que quedaba, que se llamaba Rosa.<\/p>\n\n\n\n<p>Rosa nos invit\u00f3 a acompa\u00f1arla a su casa, que estaba cerca de la iglesia. Nos dijo que all\u00ed podr\u00edamos descansar y comer algo, que ten\u00eda algunas provisiones guardadas. Nos dijo que tambi\u00e9n nos pod\u00eda contar la historia de Igualada, que sab\u00eda muchas cosas sobre el pasado y el presente. Nos dijo que quiz\u00e1s nos pod\u00eda ayudar con nuestro sue\u00f1o, que ten\u00eda algunos contactos con otros rebeldes.<\/p>\n\n\n\n<p>Alba y yo aceptamos la invitaci\u00f3n de Rosa, que nos pareci\u00f3 una mujer amable y generosa. Seguimos a Rosa hasta su casa, que era una peque\u00f1a caba\u00f1a hecha de madera y metal. Entramos en la caba\u00f1a y nos sentamos en unos sillones viejos y c\u00f3modos. Rosa nos ofreci\u00f3 un t\u00e9 caliente y unas galletas secas. Nos dijo que nos sinti\u00e9ramos como en casa.<\/p>\n\n\n\n<p>Rosa empez\u00f3 a contarnos la historia de Igualada, que era una historia triste y dram\u00e1tica. Nos dijo que Igualada hab\u00eda sido una ciudad pr\u00f3spera y feliz, que ten\u00eda una industria textil y una cultura popular. Nos dijo que Igualada hab\u00eda sido una ciudad rebelde y valiente, que hab\u00eda luchado por su libertad y su identidad. Nos dijo que Igualada hab\u00eda sido una ciudad v\u00edctima y olvidada, que hab\u00eda sufrido las consecuencias de la basura y la contaminaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Rosa nos dijo que todo empez\u00f3 cuando el gobierno central decidi\u00f3 convertir a Igualada en un centro de tratamiento de residuos, como Masquefa. Nos dijo que el gobierno central les prometi\u00f3 beneficios y mejoras, pero solo les trajo problemas y enfermedades. Nos dijo que el gobierno central les impuso normas y restricciones, pero no les dio recursos ni ayudas.<\/p>\n\n\n\n<p>Rosa nos dijo que los habitantes de Igualada se opusieron al plan del gobierno central, que organizaron protestas y manifestaciones. Nos dijo que los habitantes de Igualada se unieron a otros rebeldes, que formaron una red de resistencia y solidaridad. Nos dijo que los habitantes de Igualada se enfrentaron al gobierno central, que hubo enfrentamientos y violencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Rosa nos dijo que el gobierno central respondi\u00f3 con represi\u00f3n y castigo, que envi\u00f3 tropas y drones para someter a Igualada. Nos dijo que el gobierno central cort\u00f3 el suministro de agua y electricidad, que bloque\u00f3 las comunicaciones y los transportes. Nos dijo que el gobierno central dej\u00f3 a Igualada aislada y abandonada, que la convirti\u00f3 en una ciudad fantasma.<\/p>\n\n\n\n<p>Rosa nos dijo que muchos habitantes de Igualada murieron o huyeron, que solo unos pocos se quedaron. Nos dijo que ella era una de los supervivientes, que hab\u00eda decidido quedarse por amor a su ciudad. Nos dijo que ella hab\u00eda seguido manteniendo contacto con otros rebeldes, que hab\u00eda seguido buscando una forma de cambiar el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Rosa nos mir\u00f3 con seriedad y nos advirti\u00f3 del peligro que corr\u00edamos al estar all\u00ed. Nos dijo que el gobierno central segu\u00eda vigilando la ciudad, que pod\u00eda detectar nuestra presencia en cualquier momento. Nos dijo que ten\u00edamos que irnos cuanto antes, que no pod\u00edamos quedarnos m\u00e1s tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>Rosa nos dijo que ten\u00edamos que ir a Barcelona, donde se encontraba el gobierno central y el centro de investigaci\u00f3n cient\u00edfica. Nos dijo que all\u00ed podr\u00edamos encontrar respuestas y soluciones al problema de la basura. Nos dijo que all\u00ed podr\u00edamos cumplir nuestro sue\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Alba y yo le preguntamos a Rosa c\u00f3mo pod\u00edamos llegar a Barcelona, que estaba a unos cien kil\u00f3metros de Igualada. Rosa nos dijo que hab\u00eda un tren subterr\u00e1neo que conectaba las dos ciudades, que era la \u00fanica forma de viajar sin ser detectados. Rosa nos dijo que ella conoc\u00eda la ubicaci\u00f3n de la estaci\u00f3n de tren, que nos pod\u00eda llevar hasta all\u00ed. Rosa nos dijo que ella ten\u00eda unos billetes falsos, que nos pod\u00eda dar para entrar en el tren.<\/p>\n\n\n\n<p>Alba y yo le agradecimos a Rosa su ayuda y su hospitalidad. Le dijimos que era una mujer incre\u00edble, que admir\u00e1bamos su coraje y su sabidur\u00eda. Le dijimos que era una amiga, que no la olvidar\u00edamos nunca.<\/p>\n\n\n\n<p>Rosa nos sonri\u00f3 y nos abraz\u00f3. Nos dijo que \u00e9ramos unos ni\u00f1os maravillosos, que ten\u00edamos un futuro brillante y un sue\u00f1o hermoso. Nos dijo que \u00e9ramos unos rebeldes, que no nos dej\u00e1ramos vencer por el miedo ni la desesperanza.<\/p>\n\n\n\n<p>Rosa cogi\u00f3 su bast\u00f3n y su bolsa y nos hizo una se\u00f1al para que la sigui\u00e9ramos. Salimos de la caba\u00f1a y caminamos por la ciudad en ruinas hasta llegar a la estaci\u00f3n de tren. Entramos en la estaci\u00f3n y vimos un cartel que dec\u00eda: \u201cBarcelona: el coraz\u00f3n del mundo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos subimos al tren y nos sentamos en unos asientos vac\u00edos. El tren arranc\u00f3 y se sumergi\u00f3 en la oscuridad del t\u00fanel. Alba y yo nos miramos con expectaci\u00f3n y nerviosismo. Est\u00e1bamos a punto de llegar a Barcelona, donde se encontraba el gobierno central y el centro de investigaci\u00f3n cient\u00edfica. All\u00ed podr\u00edamos encontrar respuestas y soluciones al problema de la basura. All\u00ed podr\u00edamos cumplir nuestro sue\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>O tal vez no.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alba y yo nos despedimos de nuestros padres con un abrazo y una sonrisa. Les dijimos que \u00edbamos a dar un paseo por la ciudad, que volver\u00edamos pronto. No les dijimos que ten\u00edamos un plan para escapar de Masquefa, que no sab\u00edamos si volver\u00edamos a verlos. 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